GARANTÍA JUVENIL

La Garantía Juvenil es una iniciativa europea que pretende facilitar el acceso de los jóvenes al mercado de trabajo. La recomendación de la Comisión Europea sobre la Garantía Juvenil establece que los jóvenes puedan recibir una oferta de empleo, de educación o formación en el plazo de cuatro meses tras haber finalizado sus estudios o quedar desempleados.

Los requisitos principales que se establecen a los jóvenes para poder incorporarse al Sistema son:


  • Tener más de 16 años y menos de 30 en el momento de solicitar la inscripción en el Fichero del Sistema Nacional de Garantía Juvenil.
  • No haber trabajado en los 30 días naturales anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.
  • No haber recibido acciones educativas que conlleven más de 40 horas mensuales en los 90 días naturales anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.
  • No haber recibido acciones formativas que conlleven más de 40 horas mensuales en los 30 días naturales anteriores a la fecha de presentación de la solicitud.

El sistema se puso en marcha en España en 2013, aunque ha sido en 2015 cuando se han iniciado la mayor parte de las medidas. Tiene aún importantes deficiencias en su funcionamiento y falta bastante coordinación, por tanto queda aún bastante recorrido.

Facilitar la inserción laboral de los jóvenes y mejorar su situación en el mercado de trabajo constituye, a día de hoy, una de las principales preocupaciones de las Administraciones Públicas.  La necesidad de mejorar su empleabilidad, aumentar la calidad y la estabilidad del empleo, ya no tiene tanta carga retórica como hasta ahora. Las desorbitadas tasas de desempleo juvenil han obligado a promover, con mayor decisión, que la igualdad de oportunidades en el acceso al mercado laboral se aplique sin ambages también a este colectivo que tantas dificultades encuentra para acceder a un empleo.

Combatir el desempleo entre los jóvenes es un reto que requiere de una actuación urgente y decidida. La Unión Europea ha instado a los Estados Miembros para que aborden programas intensivos de fomento del empleo juvenil que estén complementados con acciones educativas, formativas y de mejora de las posibilidades de empleo.

En el Sistema de Garantía Juvenil participan las Administraciones Públicas así como un buen número de entidades y corporaciones privadas. Acciones de orientación, de formación, ayudas a la contratación, programas de apoyo al autoempleo, iniciativas integrales de mejora de la ocupabilidad, así como experiencias compartidas en ámbitos diversos tanto administrativos, como no administrativos, conjugados con proyectos internacionales, ofrecen un repertorio importante que debe crecer en los años próximos para que los jóvenes puedan normalizar sus vidas.

Ahora, los propios jóvenes menores de 30 años deben tomar la iniciativa para inscribirse en los registros oficiales de Garantía Juvenil, es la mejor forma de hacerse visibles. Por su parte, el mundo empresarial debe comprometerse para añadir un plus de inversión al futuro, sin los jóvenes es posible tener cuentas de resultados satisfactorias, pero serán cuentas con perspectivas muy cortas. Y finalmente, las Administraciones no deben dejan su acción en el impulso inicial y presupuestario, debe tratar de ligar y coordinar el armazón que conforma este Sistema para hacerlo verdaderamente útil.

Juan Pedro León Ruiz

Continuar leyendo...

EMPLEO ENTRE LOS MUNDOS 2.0 Y 3.0

Empleo 2.0-3.0
El recorrido tecnológico nos ha llevado de la Web 1.0, de información lineal y contenidos sin interacción, a la Web 2.0, de gran interactividad, con foros, redes sociales, colaboración e información compartida. En estos momentos estamos en transición hacia la Web 3.0, la denominada Web semántica, configurada con bases de datos, que proporciona contenidos adaptados a las preferencias de cada uno. Con este sistema se interactúa según las preferencias e inclinaciones de los usuarios. La Web 3.0 es, por ejemplo, la que responde de forma concreta a la pregunta “¿cuándo se incorporó España a la O.N.U.?”.

En el horizonte ya se comienza a atisbar lo que en un futuro podría ser la Web 4.0, complejo sistema que ahora encasillamos en ciencia ficción. Esta Web respondería, por ejemplo, a la indicación “Quiero que me traigan una pizza”. Los Servicios Públicos de Empleo deben caminar con los tiempos y adaptarse de forma continua a la evolución tecnológica, porque la tecnología es un instrumento que multiplica los efectos y el alcance de las iniciativas para mejorar las posibilidades de empleo y para la igualdad de oportunidades.

Actualmente en los Servicios de Empleo se funciona en modo dual, analógica y digitalmente a la vez, según el ámbito y el área de actuación. En el aspecto digital trabajan básicamente con el sistema lineal 1.0, aunque se hacen incursiones en el 2.0. No obstante, deben realizar un mayor esfuerzo de adaptación a ese tiempo que nos viene, cada vez más ligado a la innovación tecnológica. Los Servicios de Empleo deben caminar también hacia la Web 3.0 que está llegando, es necesario andar cuanto antes ese camino que separa el ámbito administrativo y burocrático  del espacio corporativo que suponen los nuevos usos tecnológicos. Incluso si algún día esa ciencia ficción llega con la Web 4.0, los Servicios Públicos de Empleo deberán estar también ahí para ofrecer el mejor servicio posible a los ciudadanos.

La Orientación Profesional, como punta de lanza de los sistemas de empleo, tienen un nuevo reto en el actual escenario tecnológico, deben adaptarse a los vertiginosos cambios y transformarse en entrenadores, inductores y “new sage" (nuevos sabios). Los recursos que la Web 2.0 está ya aplicando, necesitan que normalicemos el uso de palabras claves en nuestra información y en nuestros curriculums, el desarrollo de nuestra marca personal, las etiquetas, los video-currículums, Linkedin, portales de empleo, el networking virtual...

Hay que estar en las redes para estar presentes, hay que superar la cultura del papel. Los desempleados deben hacer también su transformación tecnológica. Ahí los orientadores deben prestar todo su apoyo a las personas que acceden a sus servicios porque los empresarios, cada vez más, se informan y buscan por internet. La nueva Orientación Profesional 2.0 no solamente ayuda para los procesos de Orientación tradicionales, sino que también ofrece nuevas perspectivas de trabajo y nuevos modelos de organización para la búsqueda de empleo y la mejora de la empleabilidad, situando nuestro perfil personal y profesional en un espacio compartido. Nos abre los ojos a nuevos horizontes de trabajo para los que hay que estar preparados.

Se imponen nuevos métodos para hacernos visibles en la búsqueda de empleo. En cualquier momento pueden estar haciéndonos una entrevista sin que lo sepamos, gracias a la Red. Es la virtualidad del espacio compartido en el que debemos participar. El posicionamiento cada vez más decisivo de nuestra marca personal, de los nuevos recursos para que nuestro curriculum esté siempre latente, de las formas más apropiadas del saber estar en los procesos de búsqueda, en definitiva, de nuevos esquemas que las tecnologías actuales nos ofrecen y que ya no podemos obviar porque se están convirtiendo en vitales.

Juan Pedro León Ruiz
Continuar leyendo...

CONTRA EL PARO DE LARGA DURACIÓN

paro-larga-duración-empleosfera
Se encuentran en paro de larga duración las personas desempleadas que llevan al menos doce meses buscando empleo y no han trabajado durante ese periodo de tiempo. Ciertamente algunos organismos y programas introducen variedades al concepto de paro de larga duración como fórmula para delimitar requisitos y condiciones de acceso a determinados beneficios. Así los Servicios Públicos de Empleo suelen considerar a una persona como parada de larga duración cuando permanece inscrita en sus registros como demandante de empleo desempleada durante un año ininterrumpido. También, en determinados casos, el concepto se vincula a grupos de edad, como hace la Unión Europea con algunos de sus planes y programas, al considerar paro de larga duración cuando los menores de 25 años permanecen más de seis meses en desempleo y para los mayores de ese edad que permanezcan más de doce meses.

El paro de larga duración supone una de las anomalías más graves del mercado laboral, los perjuicios para los trabajadores son muy importantes por la disminución de sus rentas, el peligro de obsolescencia profesional y el vacío personal que entraña. No existen fórmulas para acabar con el paro de larga duración, si bien desde las distintas administraciones se lanzan programas para mitigar en cierto modo el gran volumen de población que en los últimos años se ha sumado a esta situación.

Formación durante el tiempo de desempleo. Activación.
Durante el tiempo de permanencia en desempleo es recomendable realizar cursos de formación que puedan aportar reciclaje profesional o un cambio de orientación en el desarrollo profesional, adentrarse en nuevas profesiones. Es el momento para aprovechar el tiempo formándose y mejorando el curriculum. La realización de cursos de formación en tiempo de desempleo supone además una gran dosis de activación, de modo que la persona permanece más alerta y motivada de cara a las posibilidades que ofrezca el mercado de trabajo. La formación también puede actuar como impulsora de actividad económica al ofrecer la posibilidad de generar proyectos empresariales. 

Orientación profesional y agenda de búsqueda de empleo.
El tiempo en desempleo debe ser un tiempo de motivación extrema, los servicios de orientación profesional de los servicios públicos de empleo y de sus entidades colaboradoras, así como la auto-planificación, deben servir para mejorar las opciones de encontrar empleo y para no bajar la guardia en esta tarea, hay que dedicar todo el tiempo disponible para buscar buscar empleo o mejorar la empleabilidad. Es necesario explorar todos las posibilidades tanto a nivel territorial como en el ámbito de las capacidades profesionales que se tengan.

El networking y demás herramientas.
Para la búsqueda de empleo por cuenta ajena habrá que indagar todas las opciones. Hay que realizar un plan de búsqueda de empleo que incluya el llamado networking, es decir, la gestión de contactos que puedan proporcionar información sobre puestos de trabajo y, a la vez, ayudar a buscar nuevas posibilidades de empleo, hacer de los contactos antenas de empleo. Amigos y conocidos pueden ser cruciales en nuestro objetivo de búsqueda.

El emprendimiento.
Buscar asesoramiento para confeccionar un proyecto a través de un plan de empresa sólido, que contemple distintos medios para encontrar financiación, ya sea a través de la banca convencional o por los nuevos métodos que se están dando actualmente. Las fórmulas de economía social (especialmente cooperativas y sociedades laborales) pueden ser una buena forma de iniciar proyectos empresariales en compañía y compartiendo costes y riesgos, especialmente en tiempos de crisis.

Programas de cooperación y asociacionismo.
Buscar empleo a través de la participación en programas de cooperación y en el mundo de las asociaciones también es una forma de poner freno a la dilatación del tiempo en desempleo. Este ámbito es cada vez más pujante y activo en el mercado laboral.

Trabajo en el extranjero.
Es el último recurso por los riesgos y el desarraigo que puede suponer. No obstante, cuando se toma la decisión de buscar trabajo en el extranjero, es conveniente primero acudir a la red EURES, a través de una oficina del Servicio Público de Empleo. La red EURES también está presente en Internet y proporciona información de las ofertas de empleo existentes en los servicios públicos de empleo de Europa y de las condiciones de vida de los distintos países. Para la búsqueda de trabajo en el extranjero es necesario contrastar las posibles ofertas de las que se tenga conocimiento para evitar fraudes y engaños que son cada vez más corrientes.

Motivación y ánimo.
Es cierto que el paro de larga duración castiga mucho la perseverancia de cualquier persona, sin embargo es fundamental conservar una actitud positiva, buscar trabajo sin descanso y tener constancia. Utilizar todas las fórmulas posibles para la búsqueda, contactar con todos los organismos y expertos posibles, ampliar los ámbitos de búsqueda tanto geográficamente como funcionalmente, dará mayores posibilidades.

>JPLR<

VER TAMBIÉN:








Continuar leyendo...

EL DESCUENTO COMERCIAL

Descuento-comercial
Es una operación por la cual la entidad bancaria anticipa al cliente el importe de un efecto (crédito) no vencido que tiene frente a un tercero, deduciendo un interés que corresponde al tiempo que media entre el momento del anticipo y el vencimiento del crédito. La operación de descuento implica el cobro por anticipado de los intereses y comisiones.

Los descuentos comerciales bancarios se realizan con letras de cambio, pagarés y recibos. Efecto es un término para denominar a los documentos  que se utilizan para formalizar ciertas operaciones de crédito, las letras de cambio y los pagarés.



Existen dos modalidades de descuento comercial:

  • Ordinario o al tirón: en el que tanto las comisiones como los intereses se calculan en base a la progresión del plazo desde el descuento hasta el vencimiento.
  • Descuento forfait o a tanto alzado: En el que se aplica exclusivamente un solo tipo de interés y una comisión fija independientemente del plazo de vencimiento que tenga el efecto.

Existen también dos tipos de operaciones:

  • El descuento simple es una operación por el cual solamente se realiza la operación aislada de un único pago.
  • La línea de descuento es un producto financiero por el cual el banco nos adelanta el importe de varias letras o pagarés, cobrándonos las comisiones correspondientes. Se establece un límite a la cuantía que se puede descontar.   Cuanta más garantía de pago haya, menos comisión por el riesgo cobra la entidad financiera. En este caso el acreedor presenta a la firma al deudor varias letras por una venta a plazos. Este las deposita en el banco que paga el anticipo del total adeudado al acreedor, pero el deudor paga en los plazos acordados.

La LETRA DE CAMBIO es un título de crédito que contiene una orden incondicionada de hacer pagar a su vencimiento una suma de dinero, vinculando solidariamente a todos los que en ella intervienen
Los intervinientes de las letras de cambio son:
El librado: es quien debe pagar.
El librador: es quien emite el documento ordenando al librado hacer el pago. Al que le deben el dinero.
El tomador o beneficiario, que es a favor de quien se emite la letra, quien va a cobrar, de parte del librado.
En las letras de cambio el librador emite la misma para que pague el deudor (librado), ambos firma el efecto y luego firma el tomador que la acepta. Con esta operación se está concediendo un aplazamiento en el pago al deudor.  Si el acreedor (librador) decide descontar el efecto comercial (cobrarlo), tendrá que endosar ese documento de crédito a favor de la entidad cediéndole el derecho de cobro (al tenedor). Así, el librador cobra anticipadamente en la fecha del descuento descontando los intereses y gastos, y la entidad financiera recibirá el nominal completo del efecto comercial en la fecha de vencimiento. Las letras están sujetas al Impuesto de Actos Jurídicos Documentados.

Los PAGARÉS son títulos de crédito que contienen la promesa de pagar a una persona una cantidad de dinero a una fecha de vencimiento. En el pagaré es el deudor quien emite el documento de pago con un vencimiento determinado.  El acreedor puede percibir anticipo del mismo antes del vencimiento pero se le deducirán intereses y gastos de gestión. El funcionamiento del pagaré es similar al de las letras de cambio. 

Existen también Recibos Normalizados, Remesas de Descuento y Anticipos de Créditos Comunicados en Fichero que son operaciones que cada vez se utilizan más.

Continuar leyendo...

EL FACTORING

Euro-Factoring
El factoring es un producto de financiación ajena para las empresas, consiste en la adquisición de créditos provenientes de ventas de bienes, otorgando anticipos sobre sus créditos.

Supone una cesión de créditos. Se deja en manos de terceros, generalmente una entidad financiera, la labor de cobrar la cuenta, por lo que se recibe el efectivo sin tener que esperar al vencimiento de los créditos.

Por medio del contrato de Factoring un comerciante o fabricante cede una factura u otro documento de crédito a una entidad financiera (empresa de factoring) a cambio de un anticipo total o parcial. La empresa de factoring compra las facturas deduciendo una comisión, un interés y otros gastos, asumiendo la gestión del cobro.

Es un tipo de operación que descarga a la empresa cedente de operaciones administrativas y posibilita la disposición de fondos de forma inmediata. El cedente informa a sus clientes de la existencia de un contrato de factoring con una entidad de crédito.

Existen dos modalidades fundamentalmente:
  • Factoring con recurso, que es cuando el riesgo de impago es asumido por el cedente y no se transmite a la entidad financiera. En caso de impago, si el cedente ha recibido anticipos, tendrá que restituirlos.
  • Factoring sin recurso, que es cuando el riesgo de impago es asumido por la sociedad de factoring que adquiere las facturas. En este caso son más costosas en comisión e intereses. Para que se haga una operación de este tipo la entidad financiera debe hacer un estudio de solvencia de la clientela afectada por las facturas.

Entre los inconvenientes del factoring está la inscripción de los clientes que deben pagar las facturas en la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), por lo que estos pueden tener dificultades para conseguir créditos.  

Los costes del factoring son:
  • Comisión por el crédito cedido (un porcentaje sobre la factura).
  • Intereses si se anticipan fondos.
  • Comisión de devolución, si el cobro es devuelto por el cliente.
  • Estudios de la operación.



Continuar leyendo...